Oraciones para Todos

U N A   O R A C I Ó N   P A R A   C A D A   M O M E N T O 

Vivamos cada día como si fuera el único que tenemos para ofrecer a Dios, procurando hacer las cosas bien, rectificando cuando las hemos hecho mal. Y un día será el último y también se lo habremos ofrecido a Dios nuestro Padre. Entonces, si hemos procurado vivir ofreciendo continuamente a Dios nuestra vida, oiremos a Jesús que nos dice como al buen ladrón: "En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el Paraíso".

Oración para comenzar el día.

Oración para pedir perdón

Oración para acostarse

Gracias señor por...

Oración de los matrimonios

Oración por mi famlia


O R A C I Ó N   P O R   L A S   V O C A C I O N E S 

“Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde Él había de ir. Y les dijo: La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.”

¿Orar es el arte de comunicarse con Dios, en el silencio del corazón, para que sus criterios, su forma de pensar y actuar sea cada vez más nuestro modo de proceder.

Oramos desde la vida...
Oramos desde la historia...
Oramos para transformar la vida desde el proyecto de Jesús
Oramos para que la historia que construimos sea historia de salvación y liberación


Oramos para pedir que Dios acontezca en nuestro camino
Oramos para dar gracias por todo lo que Dios nos ha dado
Oramos para estar con Dios y que su presencia en nosotros se proyecte en amor y servicio a los hermanos


D E S P O J A R N O S   D E   T O D O . . . 

Me despojo de mis vestidos (mis ambiciones)
me quito el reloj (mi horario)
me quito la pluma del bolsillo (mis planes)
dejo también mis llaves (mis pertenencias)
para estar solo contigo,
el único Dios Verdadero.

Y después de estar contigo…
me visto mi ropa
para andar por tus caminos.
Me pongo el reloj
para vivir al compás de tu tiempo.
Me pongo las gafas
para ver el mundo a tu modo,
vuelvo a tomar la pluma
para escribir tus pensamientos.
Y cojo mis llaves
para poder abrir tus puertas


G R A C I A S   S E Ñ O R ,   P O R   M I S   A M I G O S 

Por la amistad que me profesas,
por mis defectos que no notas,
por mis valores que estimulas,
por mi fe que alimentas,
por esta paz que nos transmitimos,
por este pan de amor que repartimos,
por el silencio que dice casi todo,
por esa mirada muda que reprueba, por esa mirada que dice:
-¡Amigo, vas hacia adelante!,
porque no te callas y no consientes,
por la pureza de estos sentimientos,
por estar presente en todos los momentos, aun cuando estás ausente,
por ser feliz cuando me ves contento,
por estar triste cuando estoy entristecido,
por reír conmigo cuando estoy alegre,
por reprenderme cuando estoy equivocado,
por mi secreto que siempre guardaste,
por tu secreto que sólo yo conozco, y
por darme cuenta que apenas lo merezo,
porque en cada instante me acercas a Dios,
por ese amor fraterno tan constante,
por todo esto y mucho más yo te digo:
-Dios te bendiga, mi querido amigo.


H A Z   S E Ñ O R   M I   V I D A   F E C U N D A 

Caminaré siempre en tu presencia
por el camino de la vida.
Te entrego, Señor, mi vida, hazla fecunda.
Te entrego mi voluntad, hazla idéntica a la tuya.

Caminaré a pie descalzo,
con el único gozo
de saber que eres mi tesoro.

Toma mis manos, hazlas acogedoras
Toma mi corazón, hazlo ardiente.
Toma mis pies, hazlos incansables.
Toma mis ojos, hazlos transparentes.
Toma mis horas grises, hazlas novedad.

Hazte compañero inseparable de mis caídas y tribulaciones
Y enséñame a gozar en el camino
de las pequeñas cosas que me regalas,
sabiendo siempre ir más allá
sin quedarme en las cunetas de los caminos.

Toma mis cansancios, hazlos tuyos.
Toma mis veredas, hazlas tu camino.
Toma mis mentiras, hazlas verdad.
Toma mis muertes, hazlas vida.
Toma mi pobreza, hazla tu riqueza.
Toma mi obediencia, hazla tu gozo.
Toma mi nada, haz lo que quieras.
Toma mi familia, hazla tuya.
Toma mis pecados.

Toma mis faltas de amor,
mis eternas omisiones,
mis permanentes desilusiones, mis horas de amarguras.

Camina, Señor, conmigo;
Acércate a mis pisadas.

Hazme nuevo en la donación,
alegría en la entrega
gozo desbordante al dar la vida,
al gastarse en tu servicio. Amén


E L   C O N T E S T A D O R   T E L E F Ó N I C O . . . 

¿Que sucedería si Jesús decidiera instalar un contestador telefónico automático en el cielo?
Imagínate orando y escuchando el siguiente mensaje:

"Gracias por llamar a la Casa de mi Padre...
Por favor seleccione una de las siguientes opciones:
Para "peticiones"--> Presione 1
Para "acciones de gracias". --> Presione 2
Para "quejas". --> Presione 3
Para cualquier otro asunto." --> Presione 4

Imagínate que Dios usara la excusa tan conocida...
"De momento todos nuestros ángeles están ocupados, atendiendo a otros feligreses. Por favor manténgase orando en la línea y su llamada será atendida en el orden que fue recibida .

Te imaginas obteniendo este tipo de respuestas cuando llames a Dios en tu oración?

Si desea hablar con Pedro, presione 5.
Con el Arcángel Miguel, presione 6.
Con cualquier otro ángel, presione 7.
Si desea que el Rey David le cante un Salmo, presione 8.
Si desea hacer reservaciones para la casa de mi Padre, simplemente presione:
J U A N, seguido de los números 3, 1 6.

Te imaginas lo siguiente en tu oración?:
"Nuestro sistema señala que ya llamó otra vez hoy, por favor cuelgue inmediatamente y despeje la línea para otros que quieren también orar" .. .

O bien: " Nuestras oficinas estarán cerradas el fin de semana, por causa de Semana Santa; por favor vuelva a llamar el lunes."

GRACIAS A DIOS que esto no sucede...
GRACIAS A DIOS que le puedes llamar en oración cuantas veces necesites . . .
GRACIAS A DIOS que a la primera llamada EL siempre te contesta . . .
GRACIAS A DIOS porque en JESÚS y con JESÚS nunca estará la línea ocupada . . .
GRACIAS A DIOS que EL nos responde personalmente y nos conoce por nuestro nombre . .
GRACIAS A DIOS que EL conoce nuestras necesidades antes de que se las manifestemos...
GRACIAS A DIOS porque de nosotros depende llamarle en ORACIÓN . . .


A   D I O S   L E   G U S T A   S O R P R E N D E R . . . 

A nuestro Dios le encantan los disfraces.
Se disfraza de aliento, de soplo, de brisa suave o viento huracanado.
De zarza ardiendo o nube opaca o luminosa.
De pan, de vino.
De humano.

¡Dios es todo un furtivo!
Lo suyo es sorprender.
No hacer nada como si estuviera previsto,
venir cuando no se le espera,
aparecer donde aparentemente nada tiene que hacer,
utilizar unas ropas que no le conocíamos,
deslizarse entre las páginas de una agenda apretada en la que parece
que no hay sitio para nadie,
dejarse oír en esa llamada de teléfono enervante,
sonreír al trasluz de esos ojos tan tristes,
pedir ayuda...

¡Ya lo creo que a Dios le gusta sorprender!
Al fin, el amor no es sino la capacidad cotidiana de dar sorpresas:
Cuando no hay sorpresas,
el amor corre grave peligro de apagarse.

Al Señor le encanta sorprendernos.
No para cazarnos,
sino para reavivar nuestra fe vacilante,
para despertar nuestra esperanza,
para disfrutar de nuestro asombro.

No lo olvides:
a Dios le encanta sorprender.
Si te pones a su alcance.
Si te dejas sorprender.
Si, de hecho, ya andas sorprendido por las mil y una sorpresas
que te asaltan en tu vivir cotidiano...
Seguro: ¡Dios está cerca!


U N A   O R A C I Ó N   E S   U N   D E S E O 

ORACIÓN A SAN AGUSTÍN
Compuesta por el papa Juan Pablo II con motivo de la llegada de
las reliquias de san Agustín a su capilla privada en el Vaticano.


Oh gran Agustín, nuestro padre y maestro,
conocedor de los senderos luminosos de Dios
y también de los caminos tortuosos de los hombres:
Admiramos las maravillas que la Gracia divina ha obrado en ti,
haciéndote testigo apasionado de la verdad y del bien,
al servicio de los hermanos.

En los inicios del nuevo milenio, marcado por la cruz de Cristo,
enséñanos a leer la historia a la luz de la Providencia divina,
que dirige los acontecimientos hacia el encuentro definitivo con el Padre.

Oriéntanos hacia la meta de la paz, alimentando en nuestro corazón
tu mismo anhelo por aquellos valores sobre los cuales es posible construir,
con la fuerza que proviene de Dios, la ciudad a medida del hombre.

La profunda doctrina, que con estudio amoroso y paciente,
has tomado de las fuentes siempre vivas de la Escritura,
ilumine a cuantos hoy son tentados por mensajes alienantes.

Dales el coraje de emprender el camino hacia aquel “hombre interior”
en el que está a la espera Aquél que es el único que puede
dar la paz a nuestro corazón inquieto.

Muchos contemporáneos nuestros parecen haber perdido
la esperanza de poder alcanzar, entre las múltiples y encontradas ideologías,
la verdad, de la que, a pesar de todo, en su interior,
conservan una gran nostalgia.

Enséñales a no desistir nunca de la búsqueda,
en la certeza de que, al final, su fatiga será premiada con el encuentro,
que les satisfará, con aquella Verdad suprema,
que es la fuente de toda verdad creada.

Finalmente, oh San Agustín, transmítenos una chispa
de aquel ardiente amor por la Iglesia, la Católica madre de los santos,
que ha sostenido y animado las fatigas de tu largo ministerio.

Haz, pues, que caminando todos juntos bajo la guía de los legítimos Pastores,
lleguemos a la gloria de la Patria celeste, donde, con todos los Bienaventurados, podremos unirnos al cántico nuevo del aleluya sin fin. Amén.


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Semana Santa 2011